La Acción Didáctica del Docente
Se puede señalar que la didáctica
pretende fundamentar y regular los procesos de enseñanza – aprendizaje y en
cuanto a la pedagogía es importante destacar que se nutre de los aportes de
diversas ciencias y disciplinas, como la antropología, la psicología, la filosofía,
la medicina y la sociología, de ello la suma importancia del que un futuro
docente posea conocimientos al igual que del currículo educativo como se diseña
y se desarrolla, es decir implica planificar, programar actuar, reflexionar e
investigar sobre la propia practica, todo un ejercicio de autonomía y
responsabilidad del aprendizaje personal conducente a la paulatina profesionalización
del alumno al iniciarse en la destrezas y actuaciones de la docencia.
La acción del docente es fundamental
en la educación, no hay organización didáctica que pueda sustituirlo. A pesar
de todas las nuevas concepciones pedagógicas, el docente sigue siendo indispensable
y fundamental en el proceso educativo. Todo será insuficiente e ineficaz sin el
profesor que anima, da vida y sentido a toda organización escolar. Un buen
docente puede hacer que los educando florezcan, cuando estos quieren aprender,
compartir inquietudes y generar nuevas ideas.
Funciones del Docente:
Son tres las funciones básicas
del docente:
- Función Técnica: El docente debe poseer suficientes conocimientos de su disciplina así como cultura en general, por eso es necesario que el docente se actualice continuamente, no solo en su asignatura sino en todo lo que concierne a hechos y acontecimiento que generan los cambios y el progreso de la época histórica que le toca vivir.
- Función Didáctica: El docente debe estar preparado para orientar correctamente el aprendizaje de sus alumnos, utilizando métodos y técnicas de la participación activa en la adquisición de conocimientos, habilidades, actitudes y valores, para favorecer reflexión, la creatividad y la disposición para la investigación.
- Función Orientadora: En la acción del educador está implícita la preocupación para comprender a los alumnos a su problemática existencial a fin de ayudarlos a encontrar la salida para sus dificultades, para realizarse lo más plenamente posible e incorporase a la sociedad de una manera activa y responsable.
Naturalmente,
el estudio de la didáctica debe referirse dentro del campo de las ciencias de
la educación y para comprender la compleja problemática entendida por esta
disciplina, debemos tener en cuenta que en ella confluyen:
a. La
existencia de una inexorable interrelación entre teoría y práctica: lo cual
supone una dimisión explicativa/descriptiva al tiempo que también ha de de ser
una ciencia normativa/prescriptiva.
b. La
especificidad de la didáctica respecto de la educación.
El
Autor Tejada Fernández (1999) define la didáctica de esta manera: La Didáctica
es una ciencia aplicada que tiene como objeto el proceso de instrucción
formativa integral e integrada posibilitando la aprehensión de la cultura y el
desarrollo individual y social del ser humano.
La Importancia de la Didáctica para lograr aprendizaje
Las actividades de enseñanza
que realizan los profesores están inevitablemente unidas a los procesos de
aprendizaje que, siguiendo sus indicaciones, desarrollan los estudiantes. El
objetivo de docentes y alumnos siempre es el logro de determinados aprendizajes,
y la clave del éxito está en que los estudiantes puedan y quieran llevar a cabo
las operaciones cognitivas convenientes para ello interactuando adecuadamente
con los recursos educativos a su alcance.
El empleo de los medios
didácticos que entregan información y ofrecen interacciones facilitadoras de
aprendizajes a los estudiantes suele venir prescrito y orientado por los
profesores, tanto en los entornos de aprendizaje presencial como en los
entornos virtuales de enseñanza.
La selección de los medios más adecuados a cada situación de aprendizaje
y el diseño de buenas intervenciones educativas que consideren todos los
elementos contextuales (contenidos por tratar, características de los
estudiantes, circunstancias ambientales, entre otros.) resultan siempre
factores clave para la comunicación de los objetivos que se pretenden.
En el acto didáctico hay
cinco elementos básicos: profesor, estudiantes, objetivos educativos, contexto
y estrategia didáctica:
El
profesor: planifica actividades para los estudiantes en el marco
de una estrategia didáctica que pretende la obtención de determinados objetivos
educativos.
Al final del proceso
evaluará a los estudiantes para estimar en qué medida se han conseguido estos y
poder mejorar el proceso de aprendizaje si fuera necesario.
Los
estudiantes: buscan alcanzar determinados aprendizajes a
partir de las indicaciones del profesor mediante la interacción con los
recursos formativos que tienen a su alcance.
Los objetivos educativos: son las metas que se
han propuesto el profesor y los estudiantes.
Pueden ser de tres tipos:
Herramientas
esenciales para el aprendizaje: Lectura, escritura,
expresión oral, operaciones básicas de cálculo, resolución de problemas, acceso
a la información y búsqueda inteligente, metacognición y técnicas de
aprendizaje, técnicas de trabajo individual y en grupo, entre otras.
Contenidos
básicos de aprendizaje: Conocimientos teóricos y prácticos,
exponentes de la cultura contemporánea. Todo lo anterior con la finalidad de
desarrollar plenamente las propias capacidades, vivir y trabajar con dignidad,
participar en la sociedad y mejorar la calidad de vida.
Valores
y actitudes: Disposición a escuchar y dialogar, atención
continua y esfuerzo, reflexión y toma de decisiones responsable, participación
y actuación social, colaboración y solidaridad, autocrítica y autoestima,
capacidad creativa ante la incertidumbre, adaptación al cambio y disposición al
aprendizaje continuo.
El
contexto: en el que se realiza el acto didáctico: Según el
contexto, se puede disponer de más o menos medios, (tiempo, espacio, entre
otros). El escenario tiene una gran influencia en el aprendizaje y en la
transferencia de conocimientos.
Los recursos didácticos
contribuyen a proporcionar a los estudiantes información, técnicas y motivación
para sus procesos de aprendizaje. No obstante, su eficacia dependerá en gran
medida de la manera en la que el profesor oriente su uso en el marco de la
estrategia didáctica que está utilizando.
La
estrategia didáctica: Con ella, el profesor busca facilitar los
aprendizajes de los estudiantes mediante una serie de actividades que
contemplan la interacción de los alumnos con determinados contenidos y
habilidades.
La didáctica es de gran
importancia para los docentes en la dirección del proceso pedagógico, pues
sistematiza regularidades generales del proceso enseñanza-aprendizaje.
Características de la Función Mediadora, de Planificación y Evaluación del Docente de Hoy.
FUNCIÓN MEDIADORA:
El maestro como facilitador cumple con las siguientes
funciones de manera efectiva para el aprendizaje:
· El profesor, preferentemente, estructura el
material, el medio o la situación de enseñanza, de modo que la interacción
entre el estudiante y este ambiente organizado defina el camino a seguir o el
objetivo a alcanzar.
· Propone metas claras, apoya al estudiante en su elección.
Desarrolla criterios para determinar si se llegó o no a la meta deseada.
Luego de aceptadas, apoya el proceso de aprendizaje.
· Responde siempre a los aspectos positivos de la
conducta del estudiante y construye a partir de ellos.
· Acepta el error como un elemento natural e
inherente al proceso de investigación y no se muestra ansioso por llegar a
resultados. El aprendizaje es un proceso, a veces lento.
· Su actitud y actividad muestra a un adulto
interesado en lo que sucede. Curioso frente a los resultados, su actitud
muestra que sabe que también él está aprendiendo, seleccionando actividades que
le interesan, demuestra saber que enseñamos lo que sentimos, hacemos o somos
rara vez lo que decimos.
· Recurre tanto como puede a preguntar. Cada vez que
lo hace espera la respuesta. Evita el uso de preguntas vacías, aquellas que no
requieren o no aceptan respuestas, al hacerlo da tiempo, propone medios,
reformula, acepta y construye sobre las respuestas o las respuestas parciales.
· Al formular una pregunta no señala a un alumno en
particular, puesto que con esto sólo se logra aumentar la ansiedad del alumno
señalado, disminuye su actividad mental, por lo menos la actividad coherente y
crea una actitud de espera en el grupo muy distinta de la actitud de búsqueda
que se pretende.
· Si participa en un trabajo grupal, adopta el tono y
la actitud de quien construye con el grupo, no imponga su criterio, sugiere y
deja actuar.
FUNCIÓN DE PLANIFICACIÓN
Por medio de las siguientes
estrategias empleadas por los docentes en un momento de la jornada diaria, se
puede apreciar el rol del docente como mediador, facilitador, interactor y
modelo. El docente cumple con su rol de manera completa en cualquier
momento del día, por ejemplo se cita el momento de la planificación en donde el
docente debe:
· Estimula al educando para que escoja lo que desea
hacer.
· Estimula a los que hablan poco, para que se
expresen.
· Plantea varias opciones para los que no saben qué
hacer.
· Permite al alumno en sus etapas iníciales del
proceso, que exploren con las personas y los materiales para que conozcan su
ambiente, las actividades, las áreas y las personas que lo conforman.
· Utiliza una cartelera de selección.
· Crea un ambiente de cálido que ayude a los alumnos
a sentirse cómodos, a confiar en su propio poder y darse cuenta que pueden
hacer escogencias.
· Los acompañan hasta las áreas, cuando requieran
este tipo de ayuda.
· Ayudan a los niños a pensar en el mayor número de
detalles dentro de la actividad escogida.
· Acepta las diferentes maneras que tienen los niños
para planificar lo que van a realizar.
FUNCIÓN DE EVALUACIÓN
La evaluación es
la medición del proceso de enseñanza/aprendizaje que contribuye a su mejora.
Desde este punto de vista, la evaluación nunca termina, ya que debemos de estar
analizando cada actividad que se realiza.
Existen diferentes
tipos de clasificación que se pueden aplicar a la evaluación, pero atendiendo a
los diferentes momentos en que se presentan podemos mencionar:
Evaluación inicial:
tiene como objetivo indagar en un alumno el tipo de formación que posee para
ingresar a un nivel educativo superior al cual se encuentra. Para realizar
dicha evaluación el maestro debe conocer a detalle al alumno, para adecuar la
actividad, elaborar el diseño pedagógico e incluso estimar el nivel de
dificultad que se propondrá en ella.
Evaluación
formativa: es la que tiene como propósito verificar que el
proceso de enseñanza-aprendizaje tuvo lugar, antes de que se presente la
evaluación sumativa. Tiene un aspecto connotativo de proalimentación activa. Al
trabajar dicha evaluación el maestro tiene la posibilidad de rectificar el
proyecto implementado en el aula durante su puesta en práctica.
Evaluación sumativa: es la
que se aplica al concluir un cierto período o al terminar algún tipo de unidad
temática. Tiene la característica de ser medible, dado que se le asigna a cada
alumno que ostenta este tipo de evaluación un número en una determinada escala,
el cual supuestamente refleja el aprendizaje que se ha adquirido; sin embargo,
en la mayoría de los centros y sistemas educativos este número asignado no deja
de ser subjetivo, ya que no se demuestra si en realidad el conocimiento
aprendido puede vincularse con el ámbito social. Esta evaluación permite
valorar no solo al alumno, sino también el proyecto educativo que se ha llevado
a efecto.






